|
|
JORGE
SALÁN irradia calma, la conversación es pausada –que
no lenta- y sus respuestas llegan con una serenidad madura poco común
en gente de su edad. Lo primero que ponemos sobre la mesa son las excelentes
críticas que cosechó con su debut:
-Trabajé muy duro para sacar adelante mi primer
disco y la verdad es que la acogida y crítica que tuvo no pudo
ser mejor. Estoy muy contento y ojalá vuelva a escuchar comentarios
parecidos para mi segundo CD.
El
anterior lo lanzó Dro, este no. Jorge habla sobre la parte complicada
de este negocio:
Mi anterior compañía no sabe trabajar muy bien el tipo de
música que yo hago y las relaciones personales eran muy burócratas.
Por eso les pedí la carta de libertad para buscar a alguien que
realmente apostase por mi música y mi proyecto. Como esto no lo
encontré en la medida que yo estimaba necesaria, decidí
autoproducirme este segundo trabajo, el cual ha editado y va a distribuir
Avispa. De todos modos, tengo que decir que Fonomusic... (La compañía
que le fichó en principio y luego fue absorbida por Warner, a quien
pertenece también Dro) ...y en especial Alfonso Delgado me trataron
genial en todo momento. Una pena que esta compañía fuese
absorbida por una multinacional.
¿Cómo
te planteas este disco tras la buena acogida del anterior? ¿Cuándo
y cómo empiezan a surgir las canciones?
El planteamiento de este disco ha sido el hacer un trabajo que supere
con creces al anterior. Soy alguien a quien le gusta superarse y siempre
busco impresionar o sorprender al oyente. Por eso he compuesto temas cañeros
como " Apprehension" o "Pathways to death". Las nuevas
canciones las empecé a componer unos meses después de la
salida de mi primer álbum. De eso hace ya dos años y la
gente va a ver una evolución en todos los sentidos: técnica,
compositiva, en producción... Dos años dan para mucho y
he tenido muchas vivencias para expresarlas en mi música. No reniego
de mi primer álbum, pero sé que este trabajo supera con
creces a "Utopian...". La ‘autoproducción’
me ha permitido elegir al productor, a los músicos, técnicos,
estudios donde grabar..., que nadie que yo no quisiera se metiera por
medio en mi trabajo, etc. Y todo esto se nota en el resultado final.
Ya
que lo has mencionado, como productor has escogido a Pau Sastre, quien
también canta en el compacto. Preséntalo:
Pau tiene mucho talento. Es un músico muy formado. Estudió
canto, piano, composición de Jazz, técnico de sonido y producción
en Berklee (Boston). ¿Quién mejor que alguien tan formado
y que me conoce desde hace cuatro años para producir mi álbum?
Ha hecho una labor de producción magnífica. Lo mejor es
que escuchéis el disco y veáis cómo suena. Es un
productor que recomiendo a todos los músicos que estén leyendo
esto.

Servidor
ya lo ha escuchado, Jorge, lo que me da pie a preguntarte por qué
optas por la combinación de temas instrumentales (cuatro en este
caso) y cantados (cinco). ¿Es la fórmula comercial ideal
para un guitarrista que edita los discos como tal y no en el seno de un
grupo?
No creo que se trate de ninguna fórmula. Simplemente hago lo que
me sale en cada momento. Quizá algún día saque un
disco completamente instrumental o cantado. Dependerá de lo que
necesite expresar y transmitir en ese momento. Aún así,
está claro que un disco con temas cantados ayuda a llegar a más
público. Yo, ante todo, soy un músico y, luego, guitarrista.
Compongo temas y si alguno veo que con voz puede representar más
lo que yo quiero transmitir, pues entonces llamo al cantante y empezamos
a grabar. Y lo mismo ocurre con los temas instrumentales. Algunos me preguntan
por qué, si hago temas cantados, el disco lleva el nombre de "Jorge
Salán". No comprenden que la voz es un instrumento más,
un medio de expresión. Al igual que un compositor de orquesta llama
a un violinista o a un contrabajista para que toquen la partitura que
él ha compuesto, yo llamo a un cantante para que cante lo que yo
he compuesto. No hay más misterio.
¿Te
cuesta mucho poner letra a las composiciones?
Escribir una buena letra es complicado. Tienes que intentar pensar en
inglés porque, si no, te equivocas y acabas diciendo algo de un
modo en el que un anglosajón no lo diría nunca. Cuando hago
una letra tiene que ser para que tenga la misma calidad que si la escribiese
un nativo. No quiero que venga alguien y diga: "Ah, mira cómo
se nota que es español". Por eso las letras han sido revisadas
por unos amigos ingleses.
Me
la has puesto en bandeja: ¿Por qué letras en inglés?
Ya sabes que en España se repite mucho aquello de que se vende
mejor lo cantado en castellano.
De momento no me imagino mis canciones cantadas en castellano, aunque
no descarto en un futuro componer una letra en mi idioma. A mí
también me encantan grupos que cantan en castellano, como El Último
de la Fila, Ilegales, Celtas... Eso de que vende mejor en castellano es
un tópico. Lo único es que hay que tener cuidado con lo
que te comenté antes. A la gente no le gusta escuchar una pronunciación
en inglés que no sea perfecta.
¿Se
debe traducir el título, “From now on”, literalmente
o es una expresión hecha que aprendiste en tu estancia en Norteamérica?
No sé si en algún lugar se utiliza como expresión
hecha, pero la traducción es algo como "Desde ahora en adelante".
Es una frase para decirles a todos los seguidores de mi trabajo que esto
es lo que van a seguir escuchando en mis discos: Música honesta
en un mundo hipócrita. Cada vez la música se parece más
a una imprenta en la que fabrican mil pósters idénticos,
y eso hay que ponerlo en alerta. Creo que es una parte esencial de la
educación a la que no se le da mucha importancia: El enseñar
a los chavales desde pequeños a escuchar algo distinto de los clichés
de la música basura.
Sigamos
con las letras: ¿Es el amor/ desamor tu tema favorito a tratar
en ellas? ¿Hay alguna temática que te gustaría tocar
pero no lo haces por cualquier tipo de miedo u otra causa?
Uno de los temas de los que más hablo en mis letras es la soledad.
Cuando la gente pasa malos tragos, malas rachas... También sueños
que no has conseguido o sobre la brutalidad de este mundo de locos en
el que vivimos, en el que sólo unos pocos tenemos la suerte de
vivir en paz. A pesar de ello, todas mis letras acaban dando un mensaje
optimista. ¡El amor y el desamor se le da mejor a Tony Guerrero!
(risas). –Tony ha escrito algunas junto al guitarrista-.
De momento no me he cohibido de hablar de nada, pero no me gusta hablar
por hablar y si algún día me propongo escribir sobre un
tema en concreto, me informaré bien.
Sería
injusto centrarnos sólo en la figura de Jorge, así que dedicamos
unos minutos a los músicos que han grabado el disco con él.
Tengo una suerte increíble de contar con los musicazos que colaboran
en mis álbumes. Es algo muy importante. Si quieres que un disco
suene muy bien, lo primero que has de hacer es rodearte de gente que toque
muy bien. Para la batería he contado con José Mena, que
fue compañero mío en Berklee y grabó mi primer disco.
En mi modesta opinión, es de los mejores baterías de este
país. Al bajo con Fernando Mainer (ex Ankhara), gran amigo y también
compañero de Berklee, y Luis Miguel Navalón, todo un profesional.
A las voces con Tony Guerrero Báez y Pau Sastre, los dos con un
talento increíble. Son, para mi gusto, de los mejores cantantes
de España cada uno en su estilo. Tony tiene un sentimiento muy
especial y es todo un ‘showman’, y la voz de Pau se caracteriza
por su potencia y brillo, es impresionante. A las teclas ha grabado Javi
Díez, del grupo Arwen. Es genial y, aunque no tiene la experiencia
atesorada por los músicos anteriores, va a conseguir muchas cosas
en un futuro. Las colaboraciones también son de lujo: Por ejemplo,
la de Roberto Jabonero (Celtas Cortos) al violín, lo admiro por
su virtuosismo. La de Edu Brenes de Terroristars, que ha hecho una labor
magnífica en la batería del primer tema, y la de Fernando
Pindi a la gaita, una persona admirable.

Tengo
que dar un giro a la conversación. Hace poco te han confirmado
como el tercer guitarrista de Mägo de Oz (a lo Maiden), como miembro
fijo de la banda.
Sí. Es un placer y una gran suerte entrar en la banda número
uno. Lo más importante es que eso me va a permitir estar dedicado
a la música al cien por cien; cosa que, desgraciadamente, muy pocos
pueden conseguir en este jodido país en el mundo del Rock. Yo soy
alguien que se ha formado y ha estudiado para ser músico. No alguien
que después de salir de la Facultad de Derecho o Medicina cogiese
la guitarra dos horas, por ‘hobbie’, en casa. De todas formas,
no voy a dejar de sacar mis discos y continuar mi carrera en solitario
que, para mí, es lo más importante, como es lógico.
Desde aquí, quiero dar las gracias a mis compañeros de Mägo
de Oz por todo su apoyo. Trabajaré duro para aportar a Mago todo
lo que en mi esté.
(Da por hecho que lo leerán).
Antes
de terminar, aquí es ley que se cuente algo gracioso:
¡En la grabación hubo demasiadas anécdotas! (Se ríe).
No sabría muy bien que contarte... Cuando estábamos terminando
las mezclas, los tres últimos días, llevábamos tanta
tensión y estrés en el cuerpo que, cuando salíamos
del estudio, no podíamos hacer otra cosa que irnos de cervezas
al bar más cercano. (Di que sí, cualquier excusa es buena).
–De las anécdotas de carretera, si te cuento algunas, sería
el final de mi carrera, ja ja. (Si uno ya se sabe muchas... Sólo
lo siento por los lectores).
Finalmente,
Jorge promete una gira pero nada hay cerrado; están en ello.
¿Algo que añadir, amigo?
Darte las gracias por esta magnífica entrevista y esperemos que
haya muchas más para vuestra revista. Un saludo para todos los
lectores de Los+Mejores.
Me
has puesto colorado cuando, en realidad, el de mérito eres tú.
¡Por muchos discos más tan sublimes como éste!
|