| Y&T LUGAR:
Heineken
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Volvieron Y&T regalando otro recital que tardaremos mucho en olvidar. Tras su estelar aparición del año pasado, mismo lugar, parecidas fechas, protagonizaron una nueva descarga que nos dejó boquiabiertos; en esta ocasión no salimos aullando ni nada por el estilo... yo simplemente comenté que “había visto a Dios” y eso que soy ateo. Como rezaba en aquel viejo vinilo de Saxon, ‘The power and the glory’, “Yesterday & Today son el poder y la gloria del Hard-Rock melódico, la majestuosidad, la perfección en suma, en todas y cada una de sus extensiones: maravillosa calidad de sonido, desarrollos feroces que se clavan en las neuronas, lava seca y crujiente de Marshall a toda caña, unas melodías impresionantes, los coros inmejorables, en definitiva, una apisonadora. Y&T son una máquina de Rock'n'Roll perfectamente engrasada, doscientos caballos de un Ferrari rugiendo a tope, con afiladas garras y pasión por devorar la carretera. Guitarras como tigres y huracanados riffs se vieron en la sala, desvelando una vez más el magisterio musical de uno de los grandes reyes de las seis cuerdas de la historia del Rock de todos los tiempos, el excepcional Dave Meniketti que hizo llorar a su Gibson Les Paul en cortes como ‘I’ll cry’, ‘Rescue me’ o ‘I believe in you’, un guitarrista y cantante que bebe de aguas limpias y funde la mejor tradición de monstruos como Gary Moore o Van Halen. Secundado en su empeño por Phil Kennemore al bajo, más un impresionante John Nyman como segundo guitarra y un virtuoso Mike Vanderhule a la batería, desgranaron dieciocho diamantes para la eternidad, con un sonido cristalino. Desde
los primeros compases, todo fue pura delicia: ‘From the moon/ Hurricane’,
‘Dont stop runnin´’, ‘Lucy’, ‘Dirty
girl’, ‘Don't wanna lose you’... dibujando un ecuador
para frotarse las orejas: ‘Black tiger’, ‘Don't be afraid
of the dark’, ‘Meanstreak’, ‘Midnight in Tokio’,
‘Lonely side of town’... y llegar al éxtasis en piezas
como ‘Winds of change’ o ‘Rescue me’ o ‘I'll
cry for you’, intercaladas por gemas como ‘Summertime girls’,
‘Looks like trouble’ o la maravillosa y rocanrolera, ‘Squeeze’,
cantada por Phil Kennemore. Cierre a lo grande con el himno por antonomasia,
‘Forever’, más la desgarradora ‘I believe in
you’. Sobran las palabras. Matrícula de honor, cum laude,
para la banda de San Francisco.
© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Noviembre 2008
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