VOLVER A LOS+SHOWS

TED NUGENT

CIUDAD: Madrid
LUGAR:
Macumba
FECHA: 1 de junio de 2006

 

Sigo con la boca abierta y con los ojos como platos al recordar lo que tuvimos la oportunidad de ver (y oír, por supuesto) de la mano de uno de los personajes más controvertidos (¿y qué genio no lo es?) de nuestra escena musical de toda la vida.
Según entrabas a la sala, es cierto que mosqueaba un poco el ver el escenario flanqueado por una enorme bandera americana de fondo (pese a que hubiera otra española en una esquina como detalle de buen rollo, las cosas como son), aunque en cuando empezó el concierto todo esa parafernalia política y yanqui se quedó en anécdota. Detalles aparte, vamos con lo realmente importante porque el concierto que nos brindó Ted Nugent fue de quitarse el sombrero. En formato de trío y con dos musicazos a su vera como son el batería de Dokken, Mick Brown, y el bajista trotamundos Barry Sparks (ex Dokken, Alice Cooper, MSG…), se nos presentó de nuevo el loco Nugent después de aquel mítico concierto en el Pabellón del Real Madrid hace ya casi 25 años, y la sensación es que los buenos vinos añejos no mejoran con los años, ¡se hacen supremos!
Increíble sonido, una fuerza eléctrica como nunca había oído en una sola guitarra y, sobre todo, clase, potencia y elegancia conjugadas a la par en un concierto perfecto, soberbio, pleno de locura controlada y que seguro que dentro de otros 25 años se recuerda con el mismo cariño e impresión positiva de aquella primera vez (aunque ahora ya sin taparrabos pero sí con la misma cola de mapache).
En el concierto en sí cayeron ronda de clásicos, como “Wango tango”, “Turn it up”, una salvaje “Great white buffalo” o la imprescindible “Cat scratch fever”, aderezados con la magia, simpatía (por mucho que aborrezca las ideas políticas y actitud fascista del bueno de Ted en su ‘vida normal’), ‘feeling’ y talento supremo de un grande, grande de nuestro mundo roquero. Destacar que a mitad del concierto salió Chad Smith (batería de Red Hot Chili Peppers que tocaban en Madrid al día siguiente) a tocarse dos temas con la banda y lo cierto es que fue alucinante constatar lo buenísimo que es (todos de acuerdo en que se comió a Mick en sólo dos temas y eso que el rubio batería tocó de lujo).
En definitiva, una pasada de concierto y sólo puedo calificarlo como de lo mejorcito que yo he visto y oído en mucho tiempo: Puro Hard Rock ‘setentero’, Rock sureño y, realmente, Rock supremo atemporal de la mano de una leyenda viva. Genial.

David Esquitino

 

© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Julio 2006