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Festival AÚPA LUMBREIRAS

LUGAR: La Granja
CIUDAD: Tobarra (Albacete)
FECHA: 12 y 13 de septiembre de 2008

L+M nos desplazamos una vez más hasta este festival (ya que siempre aglutina un buen cartel para los amantes del Rock y el Punk) aunque ha tenido mala suerte con las ubicaciones, teniéndose que trasladar este año hasta la localidad albaceteña de Tobarra.

 

Viernes 12.
Tras el viaje Madrid-Tobarra, encontrar el festi, acomodarnos al entorno y recoger nuestras acreditaciones, nos dio ya la tarde, porque recordamos que los conciertos comenzaban al mediodía. Por todo ello, nos perdimos interesantes bandas como Censurados, Iratxo, Strawberry HC, Skunk DF, Benito Kamelas o Ktulu, a los que pedimos disculpas y aprovechamos para saludar, en especial a los valencianos de los ‘Sueños con traje de tinta’.

Cuando entramos al recinto de conciertos sonaban los últimos acordes de los extremeños Sínkope, que encandilaron hasta al público más macarra. Poncho K arrancó con fuerza su breve show, pues la gran cantidad de bandas por día hizo recortar el repertorio, por lo general, a unos 40 minutos escasos (salvo contadas excepciones). Los madrileños Skizoo presentaron su tercera nueva obra. Estuvieron sobrios, elegantes y adaptando su reciente formación ante un público que no era el suyo. Tras ellos Hora Zulu volvieron a demostrar que su fórmula de mezclar Rock, Rap y Metal funciona. Aurora Beltrán, ex líder de Tahúres Zurdos, puso una nota más tranquila y pacífica sobre el escenario de Tobarra, sin olvidar que en el Rock también hay hueco para los sentimientos.

Más tarde era el turno para Marky Ramone, quien fuera batería de los neoyorquinos Ramones. Acompañado por nuevos músicos (incluyendo bajista femenina) esta vez hicieron un concierto entretenido, sin dar respiro al personal y con magníficas versiones tan míticas como el ‘Sheena is a Punk rocker’. Después llegó la hora para ver a Los Suaves, que derrocharon veteranía y buenas formas con su Rock apto para todos los públicos. La gente se agolpaba por miles en el recinto y con la máxima expectación saltaron a escena, desde Pamplona, Barricada. Con más de veinticinco años de carretera a sus espaldas siguen dándolo todo sobre las tablas, como mandan los cánones, siendo los jefes de la escena estatal y reviviendo para muchas generaciones clásicos como ‘Lentejuelas’, ‘No hay tregua’ o ‘En blanco y negro’.

Marky Ramone y su bajista exhibicionista

 

También hubo hueco en un cartel tan amplio y completo para el mestizaje y Ska catalán de La Kinky Beat. Posteriormente vino impuesta la caña sevillana de la mano de unos Narco que han regresado con rabia a los directos, recogiendo lo que buenamente sembraron hace unos años. The Locos fueron los siguientes en actuar. Los de Pipi (Ska-P) animaron mucho al personal con su montaje y espectáculo habitual, repartiendo buenas dosis de Punk y Ska. También aparecieron El Último Ke Zierre, esta vez con formación renovada y un repertorio muy selecto entre su larga carrera discográfica.

The Locos

 

Luego Envidia Kotxina aprovecharon la oportunidad de tener un buen horario entrada la noche. Se trata de una banda de Punk-Rock de lucha que engancha a los seguidores del género, dejando el listón alto cuando sonaron varios cortes de su nueva referencia. Tras éstos subieron Ni Por Favor Ni Ostias para hacer mover al personal, consiguiendo un bolo compacto y con ganas de más. El cansancio empezaba a hacer mella entre la gente y ya faltaban pocos grupo por actuar. Fuckop Family dejaron buen sabor de boca, al igual que los divertidos Hirurko; aunque cuando nos fuimos del recinto faltaban por tocar Kante Pinréliko, una pena no poder ver el cierre de fiesta con estos punkis murcianos.

La mitad de Envidia Kotxina sobre el escenario (véase a Joaquín Arellano
en la batería en su vertiente Punk) y la otra mitad en el camerino

 

Sábado 13.
La gran juerga y cansancio acumulados del día anterior nos pasaron factura. Después de levantarnos, pegarnos una duchita, comer para reponer fuerzas y trasladarnos desde Hellín (donde estábamos alojados), eran las cinco de la tarde. ¡Maldición! Nos habíamos vuelto a perder a unos cuantos grupos que esperemos poder ver en próximas ocasiones: Forraje, 37 Hostias, María del Mal, Matando Gratix, Discordia, A Palo Seko, Porretas, Obrint Pas y Eskorzo. Pedimos perdón a todos ellos, pero somos personas incapaces de “trabajar” dieciocho horas seguidas y por ello no atender a la totalidad de las bandas. Lo sentimos.

Para este día se había congregado mucha más gente, creándose un gran ambiente festivalero donde el Rock en todas sus vertientes era el auténtico protagonista. Por delante nos esperaba otra batalla enorme, que para nosotros comenzó con la actuación de Lendakaris Muertos. Estos navarros irreverentes de la vieja escuela escupieron los trallazos de su último disco metiéndose al público en el bolsillo. Sus paisanos Koma tiraron de clásicos para hacer lo propio, conjugando novedades con temas como ‘Mi jefe’ o ‘Aquí huele como que han fumao’. Desde la Asturias más reivindicativa llegaron Dixebra para continuar la fiesta a ritmo de Ska y Folk.

El calor era sofocante cuando salieron a comerse al personal los vitorianos, Segismundo Toxicómano. Hicieron moverse de lo lindo a toda la gente, entregándose como siempre al máximo. Se trató de un bolo especial, ya que comienzan una etapa de parón hasta la grabación de su siguiente álbum, según nos comentaron. Tras ellos Hamlet ponían la puntilla metalera de la tarde-noche. Su puesta en escena fue correcta y estrenaron a Alberto Marín como nuevo guitarra.

Kutxi Romero & Ja Ta Tá eran los siguientes en brindar un poco de Flamenco y Rock fusionado a partes iguales. El carismático líder de Marea sabe cómo gustar y enamorar a las masas. Después era el turno para Evaristo y los Gatillazo. Con el recinto a reventar y volcado patas arriba, el Punk más irónico y contestatario triunfó en Tobarra, como lo hace allá por donde pisa. Tras solventarse unos problemas con las torretas de sonido se produjo un leve retraso sobre los horarios previstos, que hasta entonces iban muy bien. Los siguientes eran The Toy Dolls, que vinieron de Londres para hacer las delicias de los amantes del Punk-Rock más fresco y divertido. Se marcaron un conciertazo que se nos hizo corto, aunque con canciones amenas y muy entretenidas.

Carabias enganchó al cantante
y guitarrista de Toy Dolls,
Olga, a pie de camerinos

 

Para después, Marcos Rubio (organizador del festival) junto a Lorenzo Morales (cantante de Los Muertos de Cristo) prepararon un solemne réquiem en memoria de un joven catalán fallecido en la pasada edición del “Lumbreras Rock”. D.E.P. Desde aquí nuestro más humilde recuerdo. Albert Plá y su locura hecha música continuaron el espectáculo con alguna versión nostálgica de Extremoduro. Otro momento muy esperado era la actuación de Soziedad Alkohólika. Arrancaron con varios temas nuevos para acabar el show con los de siempre, que la gente no dejaba de corear. Más tarde vimos a Reincidentes, que esta vez gustaron mucho al público con sus cantares libertarios y republicanos. Buena nota para ellos.

Marcos Rubio y el líder de Los Muertos de Cristo
dirigiéndose al público

 

Después llegó el turno para Betagarri, banda politizada de Ska que supo hacer bailar a la gente desde los primeros temas hasta los últimos. También con Habeas Corpus pudimos observar gran cantidad de pogos por todo el recinto. No dejaron indiferente a nadie, sonando cañeros y atronadores. Otros madrileños que rularon por el Aúpa Lumbreiras fueron Andanada 7, están de regreso y nos recordaron que el Punk ochentero también tiene cabida en los grandes festivales. El cansancio se adueñaba de todo el público cuando saltaron los canarios Guerrilla Urbana, que junto a Josu Distorsión, fueron los grupos encargados de poner el punto y final a esta nueva edición, a altas horas de la madrugada.

Otro año más el balance final de este festival ha sido positivo. Con la tradicional fórmula del doble escenario en paralelo se aprovechan todos los minutos del día, pero los grupos tienen que acortar notablemente su repertorio y la gente acaba muy cansada con tanta cantidad de bandas. Está claro que todo puede mejorar (accesos al recinto, montaje general, equipos de sonido, etc.) pero la gente del Aúpa Lumbreiras se lo viene currando año tras año desde abajo para ofrecer una buena fiesta para todo el mundo, y en esta ocasión también lo han conseguido. Un abrazo y ¡a seguir adelante, compañeros!

Texto y fotos: David Carabias

 

© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Octubre 2008