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DEEP PURPLE /+/+/+/+/ /
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MEDINA AZAHARA /+/+/+/ / /
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MR. ROCK (s. c.)

CIUDAD: Madrid
LUGAR: La Cubierta
FECHA: 21 de enero de 2006

 

Para calentar motores, Mr. Rock, quienes acabaron su actuación antes de que terminara de entrar toda la cola de gente que esperaba en la puerta y que muy pronto dejaron paso a los cordobeses Medina Azahara, los que para la ocasión nos dieron un recital cargado de clásicos, contabilizando inexplicablemente sólo una canción de su último “La estación de los sueños”. Un buen show tan solo empañado por lo de siempre: el mal sonido de la plaza (en los primeros minutos no se llegaba a escuchar nada, y hablo literalmente). La gente se entregó a conocidísimos temas como “Velocidad”, “Córdoba”, la ‘trianera’ “El lago” o “Necesito respirar”. Jorge Grande

Exijo ahora mismo al Dios de turno que me mande a Satanás para poder hacer un pequeño pacto con él. La cuestión es simple, yo le ofrezco mi alma a cambio de que me permita ser un sexagenario no ya digno, sino envidiable. Eso es lo que le reclamo, porque quiero ser como Gillan, Paice, Glover y Airey (a Steve Morse, el Dios de turno de la guitarra, le dejamos al margen por ahora). Disfrutan de su trabajo, sonríen sin parar, ofrecen un espectáculo de calidad y no parece que tengan ganas de jubilarse. El motivo de su visita, aparte de mantener el mito con vida, era presentar su último trabajo, "Rapture of the deep" (que sigue sin llegar a nuestra redacción), y a conciencia lo hicieron, puesto que sonaron gran cantidad de canciones nuevas, obviando un buen puñado de clásicos. Apuestan a lo grande y les sale bien. Tras dos horitas de concierto, todo eran caras de felicidad y nadie se quejaba del ‘set list’, a pesar de la magnitud de los temas que no sonaron. Por el contrario, los que sí atronaron fueron “Pictures of home”, “Space truckin´”, “Smoke on the water”, “Highway star”, “Lazy” y “Black night” (cualquier seguidor del grupo es capaz de ver qué temas imprescindibles faltan). Ahí queda eso. Yo quiero tener sesenta años y hacer lo que me dé la gana. Como Deep Purple. Bravo. David Gallardo

Se congregaban varias generaciones de seguidores de una auténtica leyenda del Rock mundial, la ‘púrpura profunda’ llegaba a presentar su último disco “Captures of the deep”. A las once de la noche, con puntualidad inglesa, salen al escenario los papás del Heavy Metal, Deep Purple arrancan con “Pictures of home”, un clasicazo que da pie a escuchar varias piezas de su último trabajo y, por supuesto, canciones que los asistentes allí llevamos grabadas a fuego: “Highway star”, “Black night” o “Smoke on the water”. Esta vez Ian Gillan contó con una voz y estado físico en muy buenas condiciones, ejecutando una encantadora interpretación de “Sometimes I feel like screaming”; absolutamente emotivo este tema que, siendo una de sus últimas obras, queda como un clásico en su repertorio. Totalmente integrado está Don Airey, que se marcó un solo de teclado a la altura del sustituido Jon Lord. Aun así, me sigue costando aceptar ver a Deep Purple sin la figura de el teclista de las gafas de sol y el bigote; claro que si Steve Morse ha conseguido que olvidara a Blackmoore, supongo que todo será cuestión de tiempo. Durante
toda la actuación el sonido fue bastante bueno y más tratándose del sitio en
cuestión. El juego de luces quedó de lo más vistoso durante las casi dos horas que el grupo estuvo en las tablas. En definitiva, lo vivido allí fue una auténtica
noche mágica que, como todas las que nos hace esta fantástica unión de
musicazos, quedará en el recuerdo. Jorge Grande

Al día siguiente del cumpleaños del Señor Stanley, y aceptando la invitación de dos hermanos a que les invitara a unas cuantas birras, me fui tan contento para la Plaza Mayor. Fue una tarde llena de buenas historias, de música, de risas y de buena compañía con grandes músicos, empresarios de la música y cómicos famosos. La sorpresa final era una invitación para ver a Morse, Gillan, Paice... y compañía. (“Tráetelos mañana para el local. ¡Pero que vengan bien pintados!”). Cuando la cerveza y la risa ya me salía por las orejas a partes iguales (qué extraño no oír el famoso “dame un 200 pippers que a mí esto me sienta muy mal!”), allí dejé a tan buena compañía y me fui para La Cubierta. Allí (¡joé cómo estaban las chicas del ron Arecha!) la verdad es que los Purple dieron un ‘peazo’ concierto que me gustó incluso más que el anterior con los Status Quo. La nota simpática fue cuando Gillan, en la segunda estrofa del “Black Night” (curiosamente...), a punto estuvo de empezar a cantar antes de tiempo. Miguel Barbero


© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Febrero 2006