EL PUTO+TEST: Zarpa
     
 
Por Jon Marin

Ponemos a Vicente en el brete de tener que valorar a grandes guitarristas.

 

Chuck Berry.- La rebeldía, el rayo. Le dio un nuevo protagonismo a la guitarra y en el escenario se movía como el aire.

Jimi Hendrix.- El vudú, el hechicero, la imaginación... Inigualable.

Frank Zappa.- Un loco maravilloso, un trabajador incansable, un alquimista de la composición.

Jimmy Page.- Un demonio de las seis cuerdas, ilógico, con un sonido roto que sólo él podía conseguir. El creador de muchos de los mejores temas del Rock. Agresivo, dulce y, a la vez, distante.

Ritchie Blackmore.- Introvertido, loco y otro de los guitarristas que en los setenta marcaron la diferencia y nos influenciaron. El creador del ‘riff’ más famoso de la historia (“Smoke on the water”) y un buscador de solos imposibles y muy personales.

Tony Iommi.- Un guitarrista sencillo, práctico, efectivo, escueto. El hombre que inventó tocar con quintas y que abrió con su estilo el camino del Heavy Metal.

Eddie Van Halen.- La revolución guitarrística. Otra forma de entender la guitarra. En directo trasmitía seguridad y relajación, y hacía de las cosas difíciles algo sencillo. Inventor de nuevas técnicas, cambió el concepto del sonido. En resumen, un guitarrista de lujo.

Gary Moore.- Curtido en mil batallas, anduvo por el ‘sinfonismo’, el Hard Rock, entró en el Heavy por la puerta grande y resucitó el Blues. Guitarrista y cantante, siempre supo dar las notas precisas y sacarle jugo a todos estos estilos y, además, sin perder su sonido característico.

Randy Rhoads.- Un guitarrista completo muy influenciado por la música clásica y con ese desparpajo especial para el Heavy Metal. Quizás uno de los que más me gustan; una lástima que no esté con nosotros. D.E.P.

Joe Satriani.- El guitarrista que comenzó una lucha a contracorriente y que optó por hacer temas instrumentales con un sonido asistido por la tecnología. Rock de lujo y casi alienígena. Con él comenzó el ser guitarrista de academia.

Steve Vai.- Si Satriani es alienígena, este caballero tampoco es de este mundo. Un virtuoso natural con unos dedos gigantes que indujo a conseguir cosas imposibles nunca vistas en la guitarra. ¡A ver quién corría más sobre el mástil! y, cómo no, asistido por la tecnología mas avanzada. Rápido, preciso, imaginativo y también dado a la experimentación y a los temas instrumentales.

Yngwie Malmsteen.- Un gran virtuoso que peca de hacer excesivas escalas y ‘a correr, a correr, a correr’. No hay que quitarle mérito, porque lo tiene, pero creo que es demasiado monótono.

Zakk Wylde.- Energía desencadenada.

Slash.- Es el que menos me gusta. Un tío con chistera y un cigarro en la boca. Su virtud es la improvisación, posiblemente se deje llevar por el estado anímico en el que se encuentre. Pasa bastante, aparentemente, de los tecnicismos; por eso es difícil de copiar. Imprevisible y a veces sucio, pero es otra forma de expresión y ahí está.


 
© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Julio 2005